Garzón: ¿De qué habla el diputado Amadeo?


Eduardo Amadeo, Economista Peronista diplomado en una Universidad privada proyanqui; peronista setentista que a los 26 años asumió a su primer cargo público como Secretario de Obras Públicas y Mantenimiento de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, joven brillante del Isabelismo, que 1975 fue nombrado Presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial , y años después fue peronista de la renovación capitulante del peronismo que se reacomodara bajo el ala de Cafiero, y hoy es “ilustrado” diputado del PRO, volviendo a mostrar la hilacha pro imperialista de su formación originaria dijo: “Si echamos a todos los vagos del Estado vamos a tener una guerra civil”.

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Amadeo admitió que “sin dudas, hay empleados públicos innecesarios como los trabajadores del Astillero Río Santiago, de la Empresa YCRT, del SAMIC, de Fabricaciones Militares, o lo de pensiones y todo aquello sectores que fue planificado desde el estado para beneficio del pueblo argentino”.

Algo distraído de las políticas que viene implementando el Gobierno del que ahora es funcional, Eduardo Amadeo, mostrándose gorila “solidario” dijo que “no se avanza con un ajuste en el empleo público para evitar una guerra civil. Son vagos a los que no se echa porque vamos a tener una guerra civil”, argumentando que: “medio mundo del subdesarrollo tiene un problema parecido al nuestro”.

O sea que nuestro “problema” se enmarcaría en el contexto de los países “subdesarrollados”, sobredimensionado por “vagos” al calor del Estado.

Debemos interpretar bien a Amadeo, en su intención de contribuir a la colonización mental y pedagógica que ha venido a consolidar el Gobierno de los CEOS del macrismo, sin que sus ex compañeros de ruta, hayan comprendido debidamente -a 60 años de haberlo anticipado, a Don Arturo Jauretche. Aunque muchos de ellos se cansaran en repetir “Patria Si Colonia No”, como sentenciaran aquellos argentinos “malditos” de FORJA que se incorporaran al peronismo naciente, pero sin hacer debidamente los deberes requeridos para hoy pudiéramos estar disfrutando de una Patria libre justa y soberana.

No somos un país “subdesarrollado”. Miente Amadeo, el economista formado en Woodrow Center International de Washington DC.

Existen los países desarrollados y los países dependientes. Existen el imperialismo y los países esclavizados y en proceso de dominación por parte del Imperio y el capitalismo salvaje, ya sin otra bandera colonial que el capital financiero sin territorialidad específica.

Somos un país desarrollado porque así lo demuestran nuestras riquezas de suelo y subsuelo y semicolonial, en su batalla inconclusa por la independencia económica y soberanía política, al acecho.

Hace 70 años fuimos artífices de la consolidación parcial de un Estado de Bienestar y Participación, que estuvo a punto del jaque mate a aquella dependencia, mediante el impulso de las políticas públicas que fueron interrumpidas por el avance de los actores del retroceso aliados al imperialismo, cuando el Presidente Perón decidiera “dejar de ser jefe de una revolución para ser presidente de todos los argentinos… y evitar un baño de sangre entre los argentinos”, lo que le costara entregar el gobierno para “no entrar en una guerra civil”; que no hubiera sido tal. No se trataba de un enfrentamiento entre compatriotas, sino entre la Patria y la Colonia.

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No creamos el argumento colonialista del colonizado diputado nacional Amadeo. La generación de empleo en el desarrollo de las políticas públicas no crea vagos. Solo la desarmonización del Estado garante crea ciudadanos carentes de oficio y huérfanos de derechos, jóvenes desocupados y desorientados y ancianos enfermos y desprotegidos.

Y debería saber la clase política que se debería intentar recomponer el fragmentado frente nacional y popular, que no alcanza con “ganar la calle”, ni “volver al gobierno”. Deben entender, a 70 años de aquel Estado de Participación y Bienestar que aún ha dejado huellas en pié, que los representantes del poder colonial deben ser apartados de una vez y para siempre del territorio que nos pertenece a los criollos y pueblos originarios. No se trata de alentar una guerra civil, a la que falsamente teme Amadeo.

Ya en costosas etapas de nuestras vidas hemos ganado la calle y recuperado el gobierno, y ellos han vuelto. Volvieron “libertadores” fusiladores, y los fuimos. Volvieron militarizados y bendecidos desde las Escuelas de Panamá para entregarnos el país, y los fuimos. Volvieron por el Estado para Achicar la Nación y nos llevaron 30 mil compañeros y compañeras, y los fuimos. Volvieron “democráticamente” por nosotros y nuestro territorio, porque en él está su Poder. Precisamente PORQUE NO SOMOS UN PAÍS SUBDESARROLLADO, NI DE VAGOS.

Claro que es hora de ganar la calle. También de hacernos de una vez y para siempre, del Poder. Es hora de entender que la Patria, no siempre “es el otro” que habita nuestra tierra.

El diputado nacional Eduardo Amadeo, no es un compatriota, y además de ser un mentiroso, es un camuflado cagón al servicio del imperialismo.