Evalúan calidad de agua en El Chaltén


El jueves pasado se realizó en la localidad de El Chaltén el primero de una secuencia de monitoreos de la calidad de las aguas superficiales naturales en el área de influencia del ejido municipal, cuyo fin principal es establecer su calidad y dimensionar el impacto de los vertidos antrópicos.

Los trabajos involucrados son el resultado de la cooperación entre diversos organismos públicos nacionales y provinciales, como la Secretaría de Estado de Ambiente de la provincia, la Municipalidad de El Chaltén, la Administración del Parque Nacional Los Glaciares, el Laboratorio Regional de Investigación Forense de la provincia y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria EEA Santa Cruz, todos involucrados en el Nodo Santa Cruz de la Red Ecofluvial de Patagonia (RedEco).

Esta Red consiste en una iniciativa surgida en 2015 y fortalecida hasta el presente a partir de numerosas cooperaciónes para el estudio de las aguas en la región sur de la provincia, compuesta por 11 instituciones con roles, competencias o intereses genuinos en el conocimiento, administración o conservación del recurso agua, así como de los bienes y servicios que éste brinda al ecosistema y las sociedades insertas en ellos.

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Los trabajos realizados consistieron en la colecta de muestras y caracterización de aguas de superficie en una grilla de sitios que continuarán monitoreándose en el futuro a efectos de establecer su dinámica de la calidad física, química y microbiológica, particularmente en diversos momentos asociados a los pulsos de visita turística a la localidad.

El Chaltén y su entorno consisten en un destino ampliamente reconocido nacional y mundialmente por sus bellezas naturales, por la oferta turística para el desarrollo de actividades en contacto con éstas y, muy particularmente, por gozar de una calidad en la conservación de sus recursos que justifican la inversión en su apropiado monitoreo para asegurar las mejores decisiones posibles en materia de planificación, conservación y manejo.

Se prevé para el mes de febrero la segunda etapa de trabajos, en un momento representativo de la mayor afluencia turística de la temporada.