Reconocieron a cinco familias por conservar las casas «medio caño»


Esta mañana se produjo un nuevo rescate de una parte del patrimonio histórico de Río Gallegos a través del programa municipal que pretende resguardar, como en este caso, la arquitectura pionera. Fue el reconocimiento que se entregó a los propietarios de cinco casas ‘medio caño’, tan características de los inicios de esta ciudad.

Se trata de estructuras semicirculares que aún se mantienen, pese a que tienen algo más de 40 años en pie.

Esta mañana, en una vivienda ‘medio caño’ situada en pasaje Braulio Zumalacárregui 553 de nuestra ciudad, propiedad de Hilda Ríos, el Municipio realizó una nueva ceremonia del Programa ‘Rescate 1900’, iniciativa del departamento Patrimonio Cultural que pone en valor el capital histórico de tiempos fundacionales conservado por los vecinos.

En la ocasión también se reconoció a otras cuatro familias propietarias de este estilo de estructuras habitacionales. Las mismas se apellidan: Paredes y Reynoso, de calle Corrientes; Paredes, de calle Roque Sáenz Peña y Ruiz de calle Entre Ríos.

De esta manera se fomenta la preservación de los bienes materiales y simbólicos de la comunidad expresados en la riqueza y valor de la arquitectura pionera que nos cuenta la vida de antaño en nuestra Río Gallegos.

Hoy el acto en el barrio Fátima, ex barrio Emepa, contó con la presencia del secretario de Desarrollo Humano, Adriel Ramos; la directora de Cultura, Melisa López; la jefa del departamento Patrimonio Cultural, Ángela Navarrete Leal; la jefa del Archivo Histórico Municipal, Verónica Calbuyahue; la jefa del Museo de los Pioneros, María Emilia Sastre; y el jefe de departamento Espacios Culturales, Claudio Lobo, además de integrantes de las familias reconocidas, vecinos en invitados.

Mediante una reseña se homenajeó a todos los propietarios y se describió a las viviendas estilo ‘Quonset’ o ‘medio caño’, construidas con chapa galvanizada corrugada, de sección semicircular. Datan de principios de 1960 y su entrega fue parte de una política para resolver la emergencia habitacional en tiempos de importante migración tras la provincialización de Santa Cruz.

Actualmente hay cinco estructuras en pie de las más de treinta erigidas en aquel entonces. La particular fachada fue representada en cerámica en el Taller Municipal de la disciplina. Las piezas se entregaron junto a un diploma a cada uno de los vecinos que aportan a la protección la historia local.

Lea también:   Con la presentación de Siete Venas cerró Rock en la Mochila

Testimonios

La vecina Hilda Ríos contó que hace 42 años habita en el lugar donde terminó de formar su familia compuesta por seis hijos, tres mujeres y tres varones. En un barrio que en ese entonces se llamaba EMEPA, el agua de pozo y la calefacción con carbón caracterizaron los primeros tiempos en la casa desolada “porque esto era todo pampa”, dijo señalando los alrededores.

Ríos justificó que el frente de la vivienda sea “cruzado”, para soportar las inclemencias del viento; y habló con orgullo del piso original que hoy se puede apreciar, como así también de las estructuras “fuertes” que no demandan mayores inversiones para su mantenimiento.

Por su parte Adriel Ramos, dijo que el Programa ‘Rescate 1900’ es una de las “mejores formas de preservar lo nuestro. Ponemos en valor y destacamos  el trabajo de sus propietarios para mantener la casa histórica. Actos como estos albergan lo tangible y lo intangible, dándonos la posibilidad de apreciar lo palpable y conocer los testimonios colectivos, memorias, tradición, anécdotas y vivencias que resignifican lo material”.

Un poco de Historia

Las viviendas estilo ‘Quonset’ tienen su origen en los trabajos desarrollados por el coronel Norman Niseen (1871-1930) de la British Royal Engineers, en un campo militar en Bélgica. Se inspiró en una estructura similar que se encontraba presente en una pista de hockey del Quenn`s College en Ontario (Chiei, 2005). Niseen dibujó una serie de bosquejos para ser aplicados a una construcción militar. Con tres prototipos y las modificaciones hechas después en campo, se logró el modelo semicircular en una estructura de acero arqueado.

El año 1916 se reconoce como el del nacimiento de la Choza Semicircular de Nissen, que constituyó la única cabaña con tecnología para ser producida masivamente por Gran Bretaña durante la primera Guerra Mundial. Durante los años que siguieron se transfirieron patentes para su fabricación a varios países, entre los cuales estaban Estados Unidos, Canadá, Rusia y Argentina.