Putin: «Rusia es una potencia mundial poderosa e independiente»


El presidente de Rusia, Vladímir Putin, emitió un mensaje por el Día de la Bandera Nacional, en el que exaltó la capacidad del pueblo ruso de no depender ni dejarse influenciar por hegemonías externas.

La Federación de Rusia se ha caracterizado históricamente por mantenerse leal a sus intereses y alejada de las líneas hegemónicas dictadas por otros países.

Así lo aseguró el mandatario Vladímir Putin en un video difundido por el Kremlin con motivo de del día de la bandera rusa, que se celebra el 22 de agosto.

«Rusia es una potencia mundial poderosa e independiente. Estamos decididos a llevar a cabo en la arena internacional sólo aquellas políticas que otorguen un beneficio a nuestra Patria», aseveró el presidente de Rusia.

También recordó que la bandera tricolor —blanco, azul y rojo— simboliza «el respeto a siglos de historia rusa ininterrumpida», así como «a los logros y victorias de nuestros antepasados, que nos legaron la protección y la defensa de la patria para nunca permitir los dictados y la hegemonía del exterior».

«El deseo de vivir por nuestra propia voluntad, de elegir nuestro propio camino y de seguirlo ha pasado a formar parte del código genético de nuestro pueblo», señaló Putin.

«Nuestra bandera, izada hace más de tres siglos en el primer buque de guerra ruso, ha seguido siendo un símbolo de Rusia durante períodos difíciles y desafiantes de su historia: bajo Pedro el Grande, en la etapa de la formación del Imperio ruso, en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial y durante los controvertidos y difíciles tiempos de transformaciones en la década de 1990», añadió.

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El presidente ruso realiza estas declaraciones a casi seis meses del estallido del conflicto en Ucrania, motivo por el cual Occidente impuso una ola de sanciones económicas y comerciales a Moscú, en represalia por la operación militar especial ordenada por Putin en suelo ucraniano.

Putin ha dicho en varias ocasiones que las sanciones resultan perjudiciales, sobre todo, para la ciudadanía, ya que la economía globalizada en la que se desarrolla el mundo impide que se excluya de la esfera productiva a un país o a un mercado en específico.

«La reducción del bienestar, de la calidad de vida de los ciudadanos de a pie, principalmente en Europa, no les interesa a los políticos [occidentales]. Y no digamos nada de cosas como la adhesión a los principios de la Organización Mundial del Comercio: simplemente se han echado por tierra […]. Aparentemente, algunos de nuestros socios occidentales ni siquiera quieren recordar estos principios, porque simplemente es vergonzoso hablar de esto», comentó el mandatario.